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*Discurso del Rector de la UNNE, arquitecto Oscar Vicente Valdés en oportunidad de inaugurar formalmente el Encuentro PRE-ALAS 2008 realizado en la UNNE. “Las instituciones aisladas no sirven como tales” En la apertura del Encuentro PRE-ALAS 2008 realizado en la UNNE, el rector de Universidad sede, arquitecto Oscar Valdés se refirió en su discurso inaugural de las jornadas sociológicas a diversos temas de la realidad regional en la que se enmarca esta Casa de Altos Estudios. En este contexto explicó que el territorio donde se desenvuelve la Universidad Nacional del Nordeste pertenece a una región de la Argentina, históricamente caracterizada por el insuficiente desarrollo de las estructuras socioculturales, productivas y laborales, con índices de pobreza e indigencia superiores a la media nacional. “El tránsito de este territorio, hacia objetivos que permitan mejorar la inclusión de numerosos grupos de población, implica promover políticas de Estado y dispositivos institucionales orientados a articular e integrar la transformación económica de los procesos productivos, con planes y programas sociales que favorezcan la institucionalización de espacios y mecanismos democráticos, y un mejoramiento en la distribución de bienes y oportunidades” destacó. Y en este sentido subrayó que la necesidad imperiosa de alcanzar un desarrollo con sustentabilidad en la región no es infinita, pero tampoco debe ser considerada como inútil. “Los límites de las mismas ya están presentes –dijo- y pueden convertirse en oportunidades inmensas para superar décadas de atraso y de ampliación de brechas, o pueden convertirse en verdaderos obstáculos insalvables”. El titular de la UNNE trazó el estado de situación en el que se encuentran las Universidades públicas de la región. Explicó que se encuentran sostenidas en una de las más difíciles condiciones de desigualdad y pobreza, con rezagos muy pronunciados en todos los órdenes de su organización, y aún de altos niveles de obsolescencia y tradicionalismo, con una inversión en infraestructura, equipamiento y tecnología muy escasa, y con los más reducidos apoyos para el impulso a innovaciones y organización de plataformas de nuevas metodologías y áreas de conocimiento. Y todo esto se dá cuando “el gran desafío de las universidades, está concentrado en la redefinición de su mayor cobertura social y territorial para alcanzar una mayor equidad e igualdad de oportunidades y abatir los rezagos profundos que existen”. Remarcó entonces que las condiciones sobre las cuales hay que trabajar y los retos que ello implica no pueden ser abordados desde una perspectiva local, de bajo aliento pragmático, ni tampoco pueden elevarse -socialmente hablando- sin una conformación de integración regional articulada en la nueva división internacional del trabajo y de los conocimientos. “No se puede caer ya en los nacionalismos, ni en los límites de jurisdicciones estrechas, porque el conocimiento no debe tener fronteras y las instituciones aisladas no sirven como tales para afrontar los grandes retos del futuro dijo, pero al mismo tiempo no se presentan aún las condiciones para que en el concierto regional e incluso internacional pueda ser comprendido y extendido en un nuevo esquema de articulación y de un nuevo tipo de cooperación, que es la línea que estamos trabajando”. La realidad de las Universidades en la región, da muestra de las condiciones de su existencia y de su desigualdad, de su complejidad, pero también de sus posibilidades de salida, siempre y cuando esto signifique volver a poner la esencia de las universidades en el papel que les corresponde, tanto en sus aspectos de formación como en los de su responsabilidad social y para con sus fines de desarrollo. En consonancia al respecto, la Asamblea de Rectores Latinoamericanos realizada en Belo Horizonte (Brasil) en octubre de 2007 destaca en su Declaración Final este tema y lo pone de relieve en la nueva Agenda de la Educación Superior.
Desigualdades sociales y agotamiento de recursos naturales En otro párrafo de su alocución, el rector Valdés subrayó el compromiso asumido por la UNNE al servicio de la sociedad y el desarrollo sostenible “considerados como un tema-problema y centro de nuestras políticas en esta etapa de vida institucional. Entendiendo al desarrollo sostenible en tanto construcción conceptual de gran solidez y como principio organizador para la determinación y orientación del plan de desarrollo institucional, porque nos ofrece un marco visionario y viable para gestionar las interrelaciones y el dinamismo que caracterizan al mundo actual”. Hizo referencia al Proyecto de Investigación Aplicada a los Recursos Forestales Nativos –PIARFON- ejecutado por la UNNE y la Universidad Nacional de Formosa, junto a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. Dijo que el trabajo permitió desarrollar un modelo de manejo del bosque nativo de la región Chaqueña Subhúmeda contemplando principalmente los aspectos productivos, económicos, sociales y ambientales y que dejó al descubierto la necesidad de contar con un equipo interdisciplinario integrado fundamentalmente por Ingenieros Agrónomos, Forestales, Biólogos, Economistas, Sociólogos, etc para llevar adelante un plan de ordenamiento territorial y forestal sostenible. “Es con esta visión que sostenemos, que las respuestas de la Universidad al medio, deben guiarse por tres criterios que determinan su jerarquía y funcionamiento regional, nacional e internacional: calidad, excelencia y pertinencia. Específicamente, la pertinencia que implica el ajuste entre lo que hace la institución y lo que nuestra sociedad espera de ella. Pensar y decidir acciones pertinentes en el contexto regional y de impacto en la sociedad, exige la vinculación reflexiva y la movilización de nuestros recursos y de los grupos e instituciones a los que debemos poder atender y orientar. Así, frente a las propias lógicas e intereses de diversos actores que presentan requerimientos particulares a la Universidad, desplegamos una política de crecimiento, diversificación, y expansión territorial a través de la creación y funcionamiento de Centros Regionales, que irán cubriendo las demandas del territorio, para acompañar los planes estratégicos de desarrollo de las diferentes micro-regiones del NEA. En este sentido, nuestro objetivo es que la UNNE, en concreta relación y articulación interdisciplinaria de sus Facultades, Institutos y Centros, intensifique las acciones tendientes al fortalecimiento institucional, buscando integrar las Unidades Académicas que funcionan con dinámica y objetivos particulares, para abordar los diferentes temas-problemas que son transdiciplinares y que no se los puede abordar sólo desde la monodisciplina. Es así que entendemos y hemos acordado en una construcción colectiva en el interior de la Universidad, que ésta debe:
Esta concepción se ha reflejado además en experiencias de cooperación público-privada impulsada por nuestra Universidad a partir de la participación de un importante y calificado grupo de instituciones gubernamentales, sociales y empresarias con el propósito de diversificar y potenciar las líneas de trabajo, conformando espacios de apoyo en ámbitos regionales, provinciales y locales. Así, en el año 2007 junto a la Secretaría de Políticas Sociales y Desarrollo Humano de la Nación y con la Unidad Ejecutora de Transferencia y Gestión Estratégica; el Centro de Estudios Sociales; el Centro de Gestión Ambiental y Ecología y la Agencia Pyme –todos ejes que funcionan transversalmente en nuestra Universidad-, organizamos el 1er Encuentro Regional de Responsabilidad Social, con carácter interinstitucional, incorporando las principales empresas de la región a la iniciativa de trabajar integradamente en este campo. Y para citar otras acciones de nuestra Universidad con pertinencia en el tema puedo citar:
En esta línea, la UNNE, habiendo sido miembro fundador y presidido el Grupo de Universidades del Norte Grande Argentino y de la misma manera hoy, presidiendo la ZICOSUR Universitaria, impulsamos el acompañamiento a los gobiernos y diferentes actores comprometidos de la región, con el desarrollo del corredor bioceánico, asociando a las Universidades Públicas del Norte Grande Argentina con las del Paraguay, Bolivia, norte de Chile y sur de Brasil. Los crecientes niveles de integración interna y externa que hemos alcanzado, demandan ampliar y profundizar la reflexión teórica sobre los temas sociológicos, y al mismo tiempo vincularla con los problemas de la región. Este cometido se ve permanentemente impulsado en todo el ámbito de la Universidad, a través de los programas y acciones de nuestro Centro de Estudios Sociales; porque en la actual gestión de gobierno de la Universidad, decidimos promover la creación de una Unidad transversal de investigación y estudios en ciencias sociales, que permitiera realizar emprendimientos comunes entre Cátedras de las diferentes Facultades. Establecer Acuerdos para la solicitud de fondos para proyectos de investigación, equipamiento y/o infraestructura compartidos; constituir la mejor alternativa para obtener recursos, a la vez que demandar un mayor compromiso de continuidad por parte de la Universidad toda; y poder ofrecer actividades de posgrado del campo disciplinar. Así, en diciembre del año 2002 creamos el Centro de Estudios Sociales, el CES, dependiente del Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste, para que trabaje de manera articulada con el Centro de Gestión Ambiental y Ecología y la Agencia Pyme, con la finalidad de concretar los objetivos de desarrollo de investigación y formación en el campo de las Ciencias Sociales y consolidar un espacio institucional propio. Las líneas de investigación de este CES adscriben tanto a los actuales desarrollos de las Ciencias Sociales como a los temas-problemas relevantes de la región. Asimismo el CES realiza actividades de extensión y transferencia, y con la finalidad de generar vínculos de trabajo, integra redes institucionales nacionales e internacionales. Entre los logros de éste Centro, debemos valorar: la constitución de un Equipo de trabajo interdisciplinario, la definición de Líneas temáticas de investigación, el diseño y ejecución de proyectos de investigación acreditados. También la organización de Jornadas y participación en eventos científicos internos y externos, para la difusión de los resultados de investigación y en Redes inter-institucionales nacionales e internacionales (entre ellas CLACSO y SIMEL). En relación a la formación de recursos humanos, desde su creación ha recibido a beneficiarios de todos los niveles del Programa de becas de la Secretaría General de Ciencia y Técnica, y ha desarrollado cursos transversales organizados en el marco de la Cátedra Libre de Ciencias Sociales, según demanda de las Unidades Académicas. Reconocemos que el campo de las Ciencias Sociales es amplio, y constituye como ya se dijo, un recurso básico para responder al compromiso de la Universidad con el desarrollo sostenible; y la investigación en ciencias sociales abre un espacio muy importante en ese sentido, no sólo para el conocimiento académico, sino también para el desarrollo económico y político al involucrar una variedad de actividades de transferencia destinadas a los municipios y comunidades, a las provincias del NEA y a organismos del Estado nacional. A su vez, la investigación de los procesos sociales de constitución y desempeño de las organizaciones de la sociedad civil, aportan conocimientos necesarios para el logro de sus objetivos, y la conformación de redes sociales. Estos estudios son igualmente relevantes para el apoyo de los movimientos de derechos humanos y de otras organizaciones defensoras de la ciudadanía. Estas perspectivas, dan cuenta del importante papel que juegan las ciencias sociales en la sociedad del conocimiento. El destino de las sociedades contemporáneas depende en gran medida de la interacción provechosa, entre los productores de conocimiento y demás actores sociales. La producción científica, como cualquier otra forma de conocimiento, es cierto que no puede, ni debe, estar condicionada a su utilización directa o inmediata, porque implicaría limitar la creatividad, pero sí puede y debe ser, una de las funciones irrenunciables del conocimiento, servir al mejoramiento efectivo de la condición humana. Las Ciencias Sociales tienen una gran potencialidad de contribución a la creación de la sociedad de conocimiento. Ello requiere, fortalecer el compromiso de los investigadores en ciencias sociales con la difusión de su producción, superando actitudes encapsuladas en su propio mundo de referencia. La reciente Declaración Final de la Conferencia Regional de Educación Superior –CRES 2008- llevada a cabo en Cartagena de Indias (Colombia) donde participaran activamente representantes de nuestra Universidad, resalta “….En un mundo donde el conocimiento, la ciencia y la tecnología juegan un papel de primer orden, el desarrollo y el fortalecimiento de la Educación Superior constituyen un elemento insustituible para el avance social, la generación de riqueza, el fortalecimiento de las identidades culturales, la cohesión social, la lucha contra la pobreza y el hambre, la prevención del cambio climático y la crisis energética, así como para la promoción de una cultura de paz.” En la actual sociedad del conocimiento, se vuelve imprescindible poder conocer más la sociedad y la cultura de las personas, la agencia humana en el proceso de innovación-difusión de todo tipo de conocimientos, tanto los que provienen de las ciencias duras como de las sociales. En este escenario general esbozado, cabe indagarnos acerca de qué demandan nuestras sociedades latinoamericanas a las ciencias sociales y, situándonos especialmente en el camino hacia el Congreso ALAS 2009, interrogarnos sobre cuáles son los desafíos de las ciencias sociales en la región y uno de ellos es, a nuestro entender, acudir al análisis transdisciplinario, asociando los especialistas de las ciencias exactas y naturales a los de las ciencias sociales, para poder comprender y contribuir a suprimir las causas profundas de las desigualdades sociales, la pobreza, la ausencia de justicia y democracia, las trabas a la educación para todos, los inadecuados servicios de salud, la penuria alimentaria y la degradación del ambiente. El conocimiento, siempre implica decidirse por opciones diversas y tomar acción. El conocimiento, unido a los valores y a la ética, nos permite tomar las mejores decisiones para lo cual es imprescindible la colaboración entre las diversas ramas del saber para construir un futuro alternativo. Estamos aquí ante el segundo, pero no menos importante, desafío. Finalizando, creo que es importante establecer un conjunto de prioridades compartidas por todos, que den respuesta a las urgencias de nuestra América, de su sociedad civil y de sus clases políticas, para definir una nueva agenda de las investigaciones. El futuro de las ciencias sociales en la región dependerá, en gran medida, de los esfuerzos de los investigadores para responder a desafíos de este tipo, no problematizando los textos, sino textual izando los problemas América Latina es una de las más importantes exportadoras de población pobre, pero también de jóvenes con educación media y superior más importante del mundo, lo que no significa ningún puesto de honor. |